¡Maldito bloqueo de rodilla! Tercera Parte

Continuamos…

Estrategias de tratamiento para los componentes de postura y movimiento afectados

El cuerpo humano es inherentemente inestable, justificado por una pequeña base de sustentación, un elevado centro de masas y un diseño multiarticular. Así que los individuos que se están recuperando de un problema neurológico se exponen a un gran reto; controlar su masa corporal y los segmentos corporales durante todas las tareas en bipedestación y deambulación.

  • Invertir tiempo en entrenar el apoyo monopodal sobre la pierna afectada, combinando los diferentes rangos de movilidad de la rodilla y de la cadera, mientras ayudamos a mantener la alineación corporal es un tiempo que podemos ganar en el futuro para la deambulación.
  • En este punto podemos aprovechar muchas de las estrategias nombradas en los anteriores apartados, pero variando nuestro manejo, bien facilitando desde otros sitios, bien facilitando mínimamente, bien dejando de facilitar.

Estrategias de tratamiento para la marcha funcional

  • A menudo los pacientes no dan un paso largo con la pierna menos afecta por la incapacidad de sostenerse sobre la más afecta mientras ésta se continúa desplazando hacia delante. Una buena estrategia es facilitar, durante la marcha, el traslado de peso hacia la pierna afectada desde la articulación de la cadera, ofreciéndole la posibilidad de que la extienda, en lugar de que se “cuelgue” en ella. Nuestro abordaje podría ser lateral, anterior o posterior.
  • En muchos casos se requiere que ayudemos en la fase final del apoyo / inicial de la oscilación, donde el paciente tensa exageradamente la pierna, con lo que ponemos mucho esfuerzo en que ésta avance. Nuestra ayuda pasa por el aprendizaje de usar menos esfuerzo por parte del paciente previo a dicho avance.
  • Durante el entrenamiento de la marcha y sus fases, nunca perdamos de vista la imagen general del paciente. No nos perdamos en los pequeños movimientos sin considerar el conjunto.
  • Tengamos en cuenta que el tambaleo de la rodilla en la fase de apoyo, mientras el paciente está desconcertado con la situación, es a menudo una buena señal. Puede indicarnos que el individuo está “en el
    límite” tratando de activar el equilibrio entre la flexión y la extensión de la rodilla con el resto del cuerpo alineado correctamente.
  • Trabajar durante el tratamiento la marcha hacia atrás puede resultar muy provechoso, ya que este patrón de movimiento puede ser más receptivo a la facilitación, porque en general no ha sido tan fuertemente reforzado a través del uso diario. Es una buena vía para facilitar el control activo de la flexión y extensión de rodilla con extensión de cadera.

Como conclusión para finalizar esta exposición es que, como siempre, aquí no hay recetas que valgan. Para el complicado caso de la hiperextensión de rodilla hay muchas acciones que emprender, muchas vías donde actuar y muchas decisiones que tomar. Todo ello dependiendo del caso que nos ocupe en cada momento.

Mi consejo: que el bloqueo de rodilla no bloquee tu mente.

 

 

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